Archivo de la etiqueta: Galicia

El Camino

Andar alrededor de 116 km en 5 días puede no ser una gran gesta para el común de los mortales, pero teniendo en cuenta mi recién estrenada relación con el ejercicio, a través del Pilates, para mí ha supuesto todo un reto.

Las últimas cinco etapas del Camino de Santiago, las mínimas para que te otorguen la Compostela, que acredita que lo has realizado “con sentido cristiano”, comienzan en Sarria (Lugo) y culminan en la catedral de la ciudad gallega, situada en la plaza del Obradoiro.

KM 100 El Camino

Los puntos de salida y llegada de las etapas son orientativos, aunque tienden a tener unos 20 km y a realizarse en pueblos medianamente grandes con multitud de alojamientos, restaurantes y servicios como farmacias.

No teníamos mucho tiempo disponible por lo que aprovechamos el primer día para desplazarnos a Sarria y, por la tarde, recorrer la distancia hasta Portomarín, un municipio con mucho encanto cercano al río Miño. Aquí aprendimos la primera lección del Camino: nadie anda por las tardes y descubrimos el recomendable el albergue PortoSantiago, donde ofrecen un trato cercano y amable.

Portomarín El Camino

La segunda jornada es habitual acabarla en Palas de Rey, pero como nos alojábamos en el albergue Abolboreta, en Casanova, hicimos unos 5 km más, lo que nos agotó, aunque nos vino bien para acortar la etapa siguiente. Abolboreta está en mitad de la naturaleza, cuenta con unas instalaciones modernas y sirven una comida casera estupenda. Ideal para desconectar del mundanal ruido.

Albergue A Bolboreta El Camino

Desde Casanova partimos con destino a Arzúa, que no se caracteriza por ser especialmente memorable, y a mediodía paramos en Melide para degustar una deliciosa ración de pulpo con cachelos en A Garnacha.

Pulpería A Garnacha Melide El Camino

El anteúltimo día alcanzamos Pedrouzo y nos quedamos con ganas de haber dormido en Arca, que es bastante más bonito. Un consejo para los futuros caminantes: a la hora de buscar alojamientos suelen ser mejores (por precio, calidad, comodidad…) aquellos que están en pequeñas aldeas cercanas al final de una etapa.

El Camino

Finalmente, alcanzamos la catedral de Santiago tras cinco jornadas de caminatas.

Catedral de Santiago El Camino

¿Es una experiencia que te cambia la vida? Ha sido una de las preguntas más repetidas a mi vuelta. La respuesta es no, quizá porque cinco etapas son muy pocas o porque no creo en que haya nada que te cambie al 100%. Sin embargo, sí que enseña a convivir con el dolor, a explorar tus propios límites y a centrarse en seguir andando, dejando a un lado el resto de distracciones.

Anuncios

De vino y pescado

No se puede decir que sea una chica de campo. Mi elemento natural es el asfalto y disfruto mucho más visitando una ciudad que paseando por un monte. Sin embargo, en la variedad está el gusto y, a veces, las circunstancias te llevan a descubrir lugares y formas de ganarse la vida muy distintas al ambiente que habitualmente me rodea.

La Rioja: tierra de bodegas

En 2010 recibí mi primera lección sobre la forma de fabricar el vino en una bodega familiar, situada en el encantador pueblecito riojano de Briones. Tras la clase magistral cenamos una selección de suculentos manjares en el txoko de los dueños.

Al día siguiente, para no perder el ritmo, conocí Bodegas Bilbaínas (ubicada en Haro y que comercializa marcas como Viña Zaco, Viña Pomal y La vicalanda). La diferencia de tamaño entre una explotación y otra es abismal y ambas visitas resultaron muy instructivas.

Las vueltas que da la vida han hecho que este año haya acudido a Bodegas Campo Viejo, en Logroño. Su sede se caracteriza por ser una edificación que pretende, y consigue, estar totalmente mimetizada con el entorno.

Tengo pendiente ver Bodegas Ontañón, que posee un museo en su interior. Diversas personas me han asegurado que es muy recomendable y espero poder comprobarlo pronto.

Lo más paradójico de todo es que no me gusta el vino tinto.

Bodegas Campo Viejo

Galicia: tierra de pescadores

La pesca es una de las principales actividades económicas de Galicia, una de las Comunidades Autónomas más espectaculares de España, y una de esas experiencias inolvidables que te hace vivir el trabajo me ha llevado precisamente hasta el puerto de A Coruña.

Allí, he tenido la oportunidad de conocer de primera mano la labor de los pescadores, gracias a la empresa Pescaldía que con su flota captura en las aguas gallegas especies como el lirio (llamada bacaladilla en el resto del país), el jurel, la caballa, la sardina, el congrio y la merluza.

La vida a bordo del barco y las tareas que tienen que realizar son fascinantes y duras a partes iguales. La visita sirve para entender qué hay detrás del pescado que nos comemos. En este sentido, también es muy didáctico el documental ‘The end of the line ‘.

Pescaldía