Link

Hace seis meses llegó a nuestras vidas Link. Sendoa y yo llevábamos tiempo hablando sobre la posibilidad de tener un perro. A él siempre le han encantado y a mí, que me han llegado a aterrorizar, me cambió la perspectiva Tina, la adorable perrita de mi amiga May.

Los dos queríamos y, a la vez, nos daba vértigo tomar la decisión porque entendíamos que supondría más trabajo y, sobre todo, adquirir una importante responsabilidad. Después de analizar detenidamente los pros y contras decidimos que sólo hay una vida y que es mejor lanzarse al vacío que quedarse con las ganas.

Siempre he tenido claro que si tenía perro o gato sería adoptado y no comprado, porque hay multitud de animales que merecen una segunda oportunidad. Así, a través del periódico conocimos a Zaunk, una empresa que ofrece servicios veterinarios, de adiestración… y que gestiona los perros y gatos abandonados que aparecen en distintos municipios vascos.

Zaunk iba a realizar, con los canes abandonados en Santurtzi, dos jornadas en el parque, para que los interesados los pudiesen conocer y preguntar todo tipo de dudas sobre el procedimiento. Nos acercamos como primer punto de contacto y nos gustó lo que vimos.

Un par de semanas después, concretamente el 2 de mayo, nos dirigimos a su sede, en Iurreta, con la decisión tomada. Queríamos un perro o perra (nos daba igual el género) que fuese adulto, ya que no teníamos experiencia en adiestrarlo, de carácter tranquilo y lo más pequeño posible.

Nos presentaron a Blas, que era un poco más grande de lo que buscábamos, pero sí cumplía el resto de requisitos.

Link Nahia Nebra

Sendoa le renombró Link, en honor al personaje del videojuego ‘La leyenda de Zelda’. Tiene entre año y medio y dos años, llevaba dos meses allí y lo habían encontrado en Sopela. Esta es toda la información que tenemos de su vida previa.

Sabemos que ha tenido relación con humanos, porque los primeros días estaba enormemente obsesionado con dar la patita todo el rato y a todo el mundo. Afortunadamente, lo sigue haciendo, pero no continuamente como al principio.

Link patita Nahia Nebra

Una de nuestras primeras decisiones fue raparlo, para poder desenredar bien sus nudos, y comprarle un chubasquero para los días de lluvia.

Link chubasquero Nahia Nebra

Estos meses han sido un entrenamiento exprés para adaptarnos nosotros a él y él a nosotros. Hemos hecho avances y, casi, no se marea en el coche; conoce su nombre; entiende cuál es su cama; y sube solo las escaleras hasta casa. Eso sí, si hay un perro con el que pueda jugar, como su amigo Sinxi, no nos hace ni caso.

Link y Sinxi Nahia Nebra

Reconozco que Sendoa es su referente, aunque le gusta apoyarse en mi lado de la cama para pedir que le acaricie.

Link cama Nahia Nebra

Y es que en casa Link es un auténtico peluche. Quitando un rodapié, al que la ha cogido inquina, respeta todos los muebles y adornos. Nunca ladra, ni gruñe y le encanta que le den mimos sin parar.

En la calle es juguetón cuando los perros son más pequeños que él o hembras, pero es un poco broncas con los de mayor tamaño. Eso, y su obsesión por tirar con todas sus fuerzas de la correa, son sus dos mayores inconvenientes.

Link taza Nahia Nebra

Link se ha convertido, tal y como dice la taza que nos han regalado, en el rey de nuestra casa y las de nuestras familias. Adoptarle es una de las mejores decisiones que hemos tomado y, aunque nos ha hecho adaptar nuestras rutinas y madrugar más, no podemos estar más contentos de tenerle con nosotros.

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Los Ángeles

Casi cuatro millones de habitantes convierten a Los Ángeles en la segunda ciudad más poblada de EE. UU. Con un área metropolitana que roza los 19 millones de habitantes, Los Ángeles es todo lo opuesto a Nueva York: soleada, con un tráfico infernal y sin un centro claro.

Las opiniones que había recibido sobre Los Ángeles no eran excesivamente positivas. Sin embargo, tal y como me pasó con Las Vegas, quizá la falta de expectativas hizo que me sorprendiera gratamente.

Hay que admitir varias cosas de Los Ángeles: la primera, que sin un coche con GPS no eres nadie. Al contrario que en otras urbes estadounidenses, como Nueva York y San Francisco, sus calles no están pensadas para pasear y sus autovías, con miles de carriles, están colapsadas prácticamente a cualquier hora. Conducir por Los Ángeles y no tener ningún incidente reseñable ha supuesto un logro en mi carrera automovilística.

La segunda es que el cartel de Hollywood, tal y como todo el mundo explica, es difícil de ver más que en la lejanía. Lo intentamos en el observatorio Griffith (el mítico enclave de la película ‘La la land’), también desde el Paseo de la fama (subidos a una de las plantas del centro comercial) y, por último, desde esta avenida con palmeras (al fondo, en pequeñito tenéis las letras). Desde mi experiencia con subir al observatorio, porque ofrece una vista de toda la ciudad, y al centro comercial, aprovechando la visita al Paseo, es más que suficiente.

Cartel de Hollywood Nahia Nebra

Y la tercera que el Paseo de la Fama, con sus míticas estrellas, es pelín cutre y está rodeado de zonas no muy agradables. Allí conviven estrellas patrias, como Penélope Cruz, Javier Bardem y el eterno Julio Iglesias, con otras ficticias, aunque igual de importantes, como Mickey Mouse.

Estrellas paseo de la fama Nahia Nebra

No todo iban a ser inconvenientes y ahora les toca el turno a esas partes de LA que no podéis dejar de visitar. En Beverly Hills se encuentra Rodeo Drive, la manzana más exclusiva de compras. Sus tiendas son prohibitivas, pero merece la pena ver sus escaparates. Es imposible pasear por allí sin recordar ‘Pretty Woman’, sobre todo, al descubrir el Beverly Wilshire, el hotel en el que se hospedaba la pareja protagonista.

Beverly Hills y Rodeo Drive Nahia Nebra

Toda la comarca ha sido, y es, escenario de un sinfín de rodajes, incluso de algunos que creemos que son de otro lugar, como la casa de la serie ‘Embrujadas’, cuya barriada es muy recomendable.

Y no podemos olvidar sus playas. Empezando por Venice Beach. Con una idílica barriada de canales rodeados de casitas de cuento, que transmite paz y fue la parte que más me impresionó, y las míticas torretas de ‘Los vigilantes de la playa’.

Tengo que hacer una aclaración sobre el físico de los habitantes californianos. En general, no es tan cuidado como nos han vendido, de hecho, he visto más gente con severos problemas de sobrepeso que en otros estados del país. No obstante, los cuerpos esculturales de los socorristas son una verdad como un templo.

Venice Beach Nahia Nebra

Terminamos nuestro periplo de hoy en Santa Monica. La famosa ruta del 66 culmina en el pier (un muelle con restaurantes, tiendas y atracciones) de esta localidad. Recorrer el pier resulta decepcionante, mucha gente, mucho ruido y mucho olor a fritanga. Sin embargo, la playa es de las más cómodas para el baño y el atardecer, con el pier y su noria a lo lejos, es un espectáculo digno de contemplarse.

Santa Monica Nahia Nebra

Lo que pasa en Las Vegas…

2018 es un año de grandes viajes. Semana Santa fue un reencuentro con la maravillosa Irlanda y agosto ha traído un recorrido por la costa Oeste de Estados Unidos. California, con Los Ángeles y San Francisco, es fascinante, pero hoy quiero centrarme en una ciudad más curiosa aún: Las Vegas.

La urbe más grande del estado de Nevada cuenta con casi 650.000 habitantes y fue fundada en 1905. Se conoce como “La capital del entretenimiento” y “La ciudad del pecado” y sus sobrenombres son de lo más adecuados.

Cartel Las Vegas Nahia Nebra

Diversas personas nos habían recomendado evitar la parada en Las Vegas en nuestro periplo estadounidense, aunque decidimos contradecirles y comprobar por nosotras mismas qué tenía que ofrecernos. Acertamos plenamente.

Si hay que definirla en una frase diría que es la capital del cartón-piedra y del libertinaje. En los más de 6 km que conforman Las Vegas Strip, su avenida principal, tenemos hoteles de las más diversas temáticas.

Iniciamos nuestra ruta en el antiguo Egipto, con el Luxor.

Hotel Luxor Las Vegas Nahia Nebra

La continuamos en nuestro alojamiento de esos días, el castillo medieval Excalibur, que no me negaréis que es una monada.

Hotel Excalibur Las Vegas Nahia Nebra

Seguimos para encontrar el skyline de Nueva York, con una montaña rusa incluida, y recalamos en Paris.

Hotel New York y Hotel Paris Las Vegas Nahia Nebra

Para concluir en Venecia.

Hotel Venetian Las Vegas Nahia Nebra

Me he dejado varios míticos, aunque creo que con estos os podéis hacer a la idea de cómo es el Strip. Ahora os preguntaréis, ¿y los famosos casinos? Hay uno dentro de cada hotel, que cuenta con su complejo de piscinas privadas y su centro comercial correspondiente.

Pasear por Las Vegas es hacerlo por sus complejos. Todos ellos están abiertos al público y ofrecen numerosas opciones de consumo: tiendas, restaurantes… y casinos. Para acceder a ellos no hace falta ningún tipo de acreditación, ni identificación. Incluso es posible ver a familias con niños.

Aconsejadas probamos suerte con el Megabucks, que repartía más de 11 millones de dólares, pero la fortuna no estuvo de nuestro lado.

Casinos y Megabucks Las Vegas Nahia Nebra

También hay conciertos, shows de magia y espectáculos gratuitos en la calle, organizados en los resorts, dignos de Port Aventura, como el volcán del Mirage y las fuentes del Bellagio.

Fuentes del Bellagio Nahia Nebra

Hay muchas cosas de la ciudad que me parecieron de lo más curiosas. Por ejemplo, el calor en agosto era sofocante, porque está situada en mitad del desierto, pese a esto los aires acondicionados de todos los sitios son absolutamente heladores. Un contraste de temperaturas a prueba de las personas más sanas.

Otra experiencia que realmente me dejó boquiabierta fue la calle Fremont. Es la zona más vieja de Las Vegas, pero recordemos que la ciudad tiene poco más de cien años, por lo que no esperéis encontrar un casco antiguo. Hay un espectáculo de luces en su bóveda, con más de 12 millones de bombillas led y 220 altavoces, y diversos estímulos visuales te asaltan a cada metro. Es muy difícil de describir e imposible de fotografiar, porque no se captaría la esencia. Uno de esos sitios que hay que ver para creer.

Con un día, o máximo dos, te puedes impregnar del ambiente de Las Vegas. Es uno de los lugares más extraños que he visitado y debería ser parada obligatoria en los periplos por la Costa Oeste americana.

Los maoríes de Sarah Lark

Mi aitite era un gran aficionado a las novelas de aventuras de Emilio Salgari y, durante los veranos de mi adolescencia, devoré algunas de ellas. Quizá alguien se rasgue las vestiduras ante la comparación que voy a hacer, pero creo que Sarah Lark (pseudónimo utilizado por la escritora alemana, afincada en España, Christiane Gohl) es una digna heredera del autor italiano.

Mi primera aproximación a la obra de Lark fue con la trilogía de la ‘Nube blanca’ (‘En el país de la nube blanca’, ‘La canción de los maoríes’ y ‘El grito de la tierra’). Luego llegaron las dos novelas del Caribe (‘La isla de las mil fuentes’ y ‘Las olas del destino’). Finalmente, acabo de terminar la trilogía ‘del árbol Kauri’ (‘Hacia los mares de la libertad’, ‘A la sombra del árbol Kauri’ y ‘Las lágrimas de la diosa maorí’).

Trilogía Nube Blanca Sarah Lark Nahia Nebra

Ambas trilogías están ambientadas en Nueva Zelanda mientras que las novelas del Caribe lo hacen en las islas de Jamaica y La española. El formato es siempre similar: el primer libro de cada saga comienza con protagonistas, eminentemente mujeres, que emigran desde Reino Unido o Irlanda a países recién colonizados. Allí tendrán que abrirse paso con dificultades y, de trasfondo, conoceremos la historia de la zona. Los siguientes libros estarán protagonizados por sus hijos y nietos y nos mostrarán los avances del país y de la sociedad.

Lark somete a sus personajes a toda clase de aventuras e infortunios, propios de las duras condiciones de vida de la época. Sin embargo, estos no se amilanan ante las dificultades y la autora no se regodea en sus momentos más dramáticos, los cuenta más bien como si fueran una etapa más de que les ha tocado vivir.

Saga Caribe Sarah Lark Nahia Nebra

La trilogía ‘del árbol Kaurí’ ha sido, hasta el momento, la que más me ha gustado. Además de las idas y venidas típicas de la historia, cuenta pasajes como la lucha de la mujer por el derecho al voto y por estudiar en la universidad, y la guerra entre los colonos holandeses y los ingleses en Sudáfrica (episodio histórico que desconocía). Además, tiene una enorme variedad de personajes que van interactuando y encontrándose y que hace que resulte imposible aburrirse.

Trilogía del Árbol Kauri Sarah Lark Nahia Nebra

Ya me he autorregalado ‘La estación de las flores en llamas’, el primer libro de la siguiente trilogía ‘del Fuego’ (también situada en Nueva Zelanda), y he visto que está publicando una segunda trilogía que continúa la historia de la de la ‘Nube blanca’, por lo que tendré lectura veraniega para los próximos años.

La estación de las flores en llamas Sarah Lark Nahia Nebra

Tanta historia maorí ha provocado que tenga muchísimas ganas de visitar el famoso país de la nube blanca.

Las cenas de Cabárceno

Una cena exclusiva en la cabina de un teleférico, mientras se contemplan inmejorables vistas y animales salvajes. Suena bien, ¿verdad? Esta es la idea que han tenido los impulsores de ‘Las cenas de Cabárceno by Sergio Bastard’ y que me he animado a disfrutar.

El plan comienza los viernes de julio y agosto a las 19:30, con un cóctel y un cortador de jamón, todo amenizado por un saxofonista. A partir de las 20:15 te van subiendo a las cabinas, que están preparadas con cojines, manteles e incluso un altavoz con bluetooth, para que puedas escuchar la música de tu móvil. En cada cabina caben cuatro personas, por lo que lo ideal es acudir con un grupo de ese número.

Cena teleférico Cabárceno Nahia Nebra

Una vez en la cabina te sirven una tabla con los primeros ocho bocados, de los veinte que comerás en total, acompañados de su respectivo maridaje. La cena está elaborada por el reconocido chef cántabro Sergio Bastard, copropietario del restaurante santanderino ‘La casona del judío’.

Esos primeros ocho bocados son: un macarrón salado con mantequilla de alga codium; una anchoa pistacho con higo; un bocarte marinado en salmuria, pan de té y capuchina; una ostra con px y brote de rocío; un tartar de langostino con holandesa; una foccacia de bacalao pil-pil y piperada; un nigiri de chipirón; y un aguacate y salmón y sus huevas. De esta primera tanda destacaría, muy especialmente, la ostra. Era la primera vez que la probaba y su sabor es puro mar.

Primeros bocados cena teleférico Cabárceno Nahia Nebra

Mientras degustas vas observando a los animales y esta fue, sin duda, la mayor pena y es que, previsiblemente debido a la hora, la mayoría no estaban visibles. Entre los que avistamos había bisontes, camellos y búfalos (y aquí sí que me vais a tener que perdonar, porque no pondría la mano en el fuego a que las especies de animales que he citado corresponden a los que veis en las fotos).

Animales Cabárceno Nahia Nebra

En la primera parada te cambian el maridaje y la tabla con seis nuevos bocados: steak ibérico; bao con rabo de buey; crujiente de mar; cous-cous con rillette de pichón; taco crujiente con maganos; y caracol a la Casona del judío. Mi favorito fue el caracol que llevaba una salsa riquísima.

Segundos bocados cena teleférico Cabárceno Nahia Nebra

Entre esta parada y la tercera también nos dedicamos a admirar el impresionante paisaje. Tuvimos mucha suerte con el día que fue muy soleado, lo que nos permitió contemplar un atardecer precioso. Eso sí, hubiésemos agradecido un poco más de tiempo entre paradas para saborear con más calma.

Paisaje Cabárceno Nahia Nebra

La última parada incluye los seis últimos bocados, los postres: tartaleta de frambuesa; barquillo relleno de cremoso de guisante; macarrón dulce de frambuesas; milhojas de crema de vainilla; canelle de ron; y mini helado.

He sido una participante aventurera y hasta me he atrevido con mi no muy querido helado, aunque mi preferida haya sido la tartaleta de frambuesa, cuyo sabor me recordó a mis adoradas fresas con chocolate de Godiva.

Postres cena teleférico Cabárceno Nahia Nebra

Al bajar nos esperaba un cóctel de gin-tonic. Todo ello por 60 euros por persona. Una experiencia distinta y recomendable a la que añadiría un poco más de tiempo en el teleférico (la cena se completa en, aproximadamente, 45 minutos).

De adaptaciones literarias

Los grandes autores dejan una huella tan profunda en sus lectores que, además de convertir sus obras en auténticos clásicos, logran que, siglos después, se sigan haciendo las más diversas adaptaciones de las mismas. Reconozco que soy una ferviente seguidora de estas adaptaciones, cada cual más original.

Este es el caso de mi querida Jane Austen, a la que, recientemente, me refería para dar un merecido espacio a su ‘Persuasión‘. En 2013, con motivo del 200 aniversario de su novela más famosa, ‘Orgullo y prejuicio’, hablaba de libros como ‘Me and Mr Darcy’, ‘Acting up’ y ‘Loves, lies and Lizzie’ y de películas como ‘Bodas y prejuicios’, ‘La joven Jane Austen’ y ‘Conociendo a Jane Austen’.

En estos últimos cinco años muchas han sido las nuevas historias del universo Austen que han llegado a mis manos. Entre ellas, la novela en la que se basaba el filme ‘Conociendo a Jane Austen’, que no es otra que ‘The Jane Austen book club’ de Karen Joy Fowler. Como suele ocurrir, al poder desarrollar más las tramas y los personajes, el papel supera a la pantalla, por lo que, si os gustó la película recomiendo leer el libro. Eso sí, reconozco que el capítulo de Prudie se me hizo un poco pesado.

The Jane Austen book club Karen Joy Fowler Nahia Nebra

Dando menos protagonismo la obra de la escritora inglesa, aunque llevando su nombre hasta en el título, descubrí ‘El secreto de Jane Austen’, de Gabriela Margall. La autora es argentina y resulta curioso leer a los personajes usando las expresiones típicas del país. Daba la impresión de que volvía a los días de la divertidísima ‘Rebelde Way’.

Narra las idas y venidas de la profesora universitaria Laura Robles con Julián Cavallaro, un escritor y editor en crisis. Pese a ser una novela agradable y ligera, me ha costado entender algunas reacciones de los personajes.

El secreto de Jane Austen Gabriela Margall Nahia Nebra

La más recomendable es, sin duda, ‘Eligible’ de Curtis Sittenfeld, que supone la enésima adaptación de ‘Orgullo y prejuicio’. En esta ocasión Jane es una profesora de yoga, Lizzie una periodista de una revista femenina y Kitty y Lydia dos adictas al cross-fit. Si a eso le sumamos que Bingley es un atractivo médico que ha participado en un reality como soltero de oro y Darcy un colega suyo en el hospital el cóctel es espectacular.

Eligible Curtis Sittenfeld Nahia Nebra

No puedo abandonar a Austen sin hacer mención a ‘Orgullo, prejuicio y zombis’. No he leído el libro, pero sí he visto la película, nada menos que en una sala de cine en la que sólo estábamos mi amiga Sandra y yo. Se ve que no ha sido muy taquillera, aunque hace pasar un rato entretenido.

Orgullo Prejuicio y Zombis Nahia Nebra

El último descubrimiento de hoy viene de la mano de Anna Todd y lo que en España han titulado como ‘Sisters. Lazos infinitos’ (que en inglés es ‘The Spring girls’). Pretende ser una actualización de ‘Mujercitas’, el adorable clásico de Louisa May Alcott.

Confieso que su color rosa (incluidos los bordes de las páginas) y que tuviese ‘Mujercitas’ como punto de partida lo convirtió en irresistible para mí. Sin embargo, es una historia de adolescentes entretenida, pero queda a años luz de la original, especialmente los personajes de la madre y de Meg.

Sisters Lazos infinitos Anna Todd Nahia Nebra

De compras en Londres

No es la primera vez, ni será la última, que dedico una de mis entradas a la capital del Reino Unido. Londres es una de las ciudades más atractivas del mundo. Un sinfín de culturas unidas y de planes para hacer y gente por conocer.

Hoy voy a centrarme en uno de esos placeres confesables que ofrece: las compras, haciendo un repaso por algunos de mis establecimientos favoritos. Antes de comenzar un pequeño aviso para navegantes, cualquiera que me conozca un poco sabe que los mercadillos son mi perdición. Es herencia de mi abuela con la que recorrí, desde bien pequeña, los distintos puestos del de Oriñón. Por tanto, todas las tiendas que descubriremos hoy están ubicadas en mercadillos.

Portobello Road

Ya lo decía la canción de ‘La bruja novata’ (una película un tanto ninguneada del universo Disney) en Portobello Road “se compra y se vende hasta el sol“. Esta calle, ubicada en la maravillosa zona de Notting Hill, es una parada obligada para cualquier turista.

Empezamos por el número 131 y ‘The blue door’. Es una tienda de regalos, con souvenir típicos, pero, lo que realmente enamora son los carteles con las frases más variopintas para colgar en nuestros hogares. Una auténtica delicia. Aquí tenéis algunos que ya habitan en mi casa.

The Blue Door - Portobello Road -  Nahia Nebra.jpg

El recorrido lo acabaríamos en ‘Oxfam bookshop’, ubicada en el número 170. Una gran variedad de libros de segunda mano a precios irrisorios y, además, aportando un granito de arena a una buena causa. No hay viaje en el que no acabe con más de cinco adquisiciones. Una tienda donde pasar horas y horas.

Candem

Sé que es uno de los favoritos de los turistas, aunque confieso que, en ocasiones, me abruma la cantidad de gente y la agresividad de algunos comerciantes.

Llega el momento de ver ropa y dónde mejor que en ‘Collectif‘, en el 36 de Camden’s Stables Market. Ofrecen multitud de prendas estilo vintage. Sus precios no son especialmente baratos, pero, en rebajas, hacen buenos descuentos. Vestidos favorecedores y originales.

Colectif Canden Nahia Nebra

Covent Garden

No podemos terminar sin hacer una parada en una de mis partes favoritas de la ciudad. Ubicada en pleno centro hay restaurantes, bares donde tomar algo, comercios… y un ambiente extraordinario.

Antes de llegar al mercado, en el 5-6 de James St., encontramos la papelería sueca ‘Kikki. K‘. No tiene aún establecimientos en España, cuenta con diseños limpios y difunde mensajes positivos.

Kikki K Covent Garden Nahia Nebra

En la planta baja del propio mercado está ‘Sass & Belle‘. Vende objetos de decoración, como este adorable cojín con forma de búho. Su transporte me salió carísimo porque tuve que acabar facturando la maleta. Problemillas derivados de comprar en Londres.

Sass & Belle Covent Garden Nahia Nebra

No quiero desaprovechar la ocasión de que veáis con qué cuidado miman sus escaparates en la capital británica. Cualquier ocasión es buena para que creen auténticas preciosidades y ¿qué mejor excusa que la boda del príncipe Harry? Las tiendas que aparecen en la foto son ‘Collectif’, la adorable ‘Cath Kidston‘ y ‘El Ganso‘.

Escaparates Londres boda Megan y Harry Nahia Nebra